Definición de necesidades
Qué activos hay que inventariar, con qué nivel de detalle, con qué atributos y con qué periodicidad de actualización.
Ciudades · Activos urbanos y datos
Saber qué tienes, dónde está y en qué estado está. Es el primer documento de cualquier licitación y el que nadie tiene al día.
El problema
Un ayuntamiento que quiere licitar el mantenimiento del alumbrado necesita saber cuántos puntos de luz tiene, dónde están, de qué tipo y colgando de qué cuadro. Uno que quiere arreglar las aceras necesita saber en qué estado están. Uno que quiere presupuestar necesita las dos cosas.
En la práctica, esta información suele estar repartida entre planos antiguos, hojas de cálculo y la memoria de la brigada. Cuando llega el momento de licitar, cada licitador tiene que hacerse su propio inventario y lo traslada al precio de la oferta — o el ayuntamiento licita con datos incompletos y acaba modificando el contrato.
Nuestros servicios
En este ámbito, como en los demás, nosotros no ejecutamos la captura de datos: definimos qué necesita el municipio, cómo se tiene que entregar y con qué niveles de calidad, y redactamos el pliego para que lo haga quien gane la licitación.
Qué activos hay que inventariar, con qué nivel de detalle, con qué atributos y con qué periodicidad de actualización.
Formatos, sistema de referencia, precisión posicional, estructura de la base de datos y condiciones de interoperabilidad con los sistemas municipales. Que los datos sean del municipio y le sirvan, no de un proveedor.
Pliego de prescripciones técnicas funcional y neutro, criterios de adjudicación y régimen de calidad y penalizaciones.
Ámbitos
Puntos de luz, cuadros, mobiliario urbano, señalización, imbornales, arbolado. Con geolocalización y atributos.
Estado del pavimento, deterioro, prioridades de actuación y valoración de la inversión necesaria.
Vados, anchuras útiles, pendientes y obstáculos. Base técnica para un plan de accesibilidad.
Publicación de la información en formato explotable por los servicios técnicos municipales, con visores y cuadros de mando.
Por qué importa
La guía sectorial de referencia sobre licitación de servicios energéticos sitúa el inventario de equipamientos como la primera de las cuatro etapas de la documentación de licitación, antes incluso del diagnóstico energético. Y pide cartografía con la ubicación exacta de los cuadros y, como mínimo orientativa, de las luminarias que cuelgan de ellos.
Añade un criterio que nos parece clave: la información recogida se tiene que facilitar a los licitadores de forma transparente y en formatos electrónicos, para que no tengan que rehacer el inventario cada uno por su cuenta. Cuando lo tienen que rehacer, el coste acaba pagándolo el municipio dentro del precio de las ofertas.
Usamos cookies analíticas solo si lo aceptas. Sin ellas, la web funciona exactamente igual. Más información.